Acabo de llegar a casa, estoy cansado, normal después de una noche con la Tribu (joder, cada vez suenan mejor) Dentro de apenas 4 horas estoy en pie para coger carretera, el trabajo no perdona; mientras venia camino de casa me he dado cuenta de algo, cuando conduzco por obligación, me gusta pero no disfruto, en cambio cuando lo hago por placer saboreo cada minuto.
Es increíble la sensación de paz, la carretera, la noche, el coche y yo nos hacemos uno. En la radio suena algo de Amaral de esas que me hacen soñar, el viento acariciando mi mano y revolviéndome el pelo, un poco de humo de contrabando y la inmensidad al frente. Podría estar conduciendo durante horas, no necesito un destino, un porque, ni siquiera alguien que me cambie los CDs... solo que la carretera no se acabe y el amanecer tarde en atraparme.
Dicen que es imposible describir una sensación cuando solo tu la has sentido, esta es la mejor forma que he encontrado. Espero que tengáis alguna afición que os haga sentir así, si no, siempre podemos compartir esta.
