lunes, septiembre 08, 2008

Segundas partes... seran mejores

No se cuantas veces habré escuchado la dichosa frase ("segundas partes nunca fueron buenas") pero ¿quien fue el iluso que la acuño? Cuan equivocado estaba...

Hoy de repente y sin mas he salido al balcón para mirar a la calle, una vez allí he sentido la curiosidad de ver como seria la vista a la inversa, he buscado en el baúl del calzado hasta encontrar dos iguales, precisamente eran aquellas zapatillas que compre no hace mucho cuando decidí empezar a hacer running, cosa que nunca ocurrió... En fin, una vez en la calle mire al cielo buscando mi casa, no había nada de especial en aquella vieja fachada, desilusionado, baje mi vista al suelo y volví a ver las relucientes zapatillas de running y pense: "si he llegado hasta la calle porque no ir mas alla"

Y empece a correr cual Forrest Gump por las tristes calles de mi vieja ciudad, todo dejo de importarme, volvia a ser libre, no escuchaba nada solo el ruido de mis zapatillas contra la fria acera, las gotas de sudor bajaban por mi frente y se juntabas con lagrimas de felicidad para morir en mi boca. O dulce cocktail. ¿Porque habia dejado de hacer algo que tanto me gustaba?

Ahora estoy deseando que llegue mañana por la noche para volver a correr, para olvidar el estres, para perder esos kilos de mas, para reencontrarme con ese chiquillo que disfrutaba recorriendo las tristes calles de esta vieja ciudad. Mi segunda parte acaba de empezar y os aseguro que sera mil veces mejor que la primera.

martes, septiembre 02, 2008

El loco y el triple baipás

Desde que era niño siempre había utilizado la palabra corazón como una figura romántica o poética, nunca me había parado a mirarlo como a un órgano o simplemente como una parte del cuerpo, ni siquiera cuando recibí algunas nociones de anatomía en el instituto; yo solo veía corazoncillos redondeados como cajas de bombones, con flechas y querubines alrededor.

Apenas quedaban cinco días para las ansiadas vacaciones estivales, (parecía que nunca iban a llegar) todo estaba preparado, ropa nueva, el pelo recién cortado, el coche lavado y con el deposito lleno, cosa bastante rara dada mi situación económica... todo daba igual solo tenia que aguantar unos días mas y seria libre. Dicen que el destino es caprichoso, que me lo digan a mi.

Era sábado por la tarde, estaba tumbado en mi sillón intentando curarme de la resaca de un largo viernes, todo era rutinario, mi hermano viendo algún deporte o serie animada en el sofá del salón, su novia haciendo viajes a la nevera como buitre que busca carroña y después al balcón a chupar sus palitos de cancer... Mi padre, que a partir de ahora pasare a llamar el Loco, (una larga historia) jugaba a las cartas en el bar de siempre con los mismos amigos de siempre, su "Gin-tonic" y su eterno cigarrillo... pero algo era diferente.

El loco se dio cuenta que algo no era normal, de los cientos de dolores que recorrian su cuerpo por años de duro trabajo, uno de ellos se estaba haciendo gigante, como siempre se aguanto y volvio a casa para ver a sus nietos que ya deberian haberse despertado de la siesta pero cada uno de los 56 escalones que separan su hogar de la calle era una puñalada en su viejo pecho. Asfisiado llego a la puerta entro y sin llamar la atencion se sento en el balcón con la esperanza de que se le pasara el dolor. No se que le debio pasar por la mente en ese momento, se levanto y dijo ahora vuelvo, ni siquiera dijo donde iba, (no queria preocuparnos) casi sin fuerzas ando los 500 metros que habia hasta el ambulatorio del barrio, pidio turno en urgencias, se sento en una silla a esperar su turno y el corazon se le paro...

Las ultimas tres semanas han sido un infierno emocional, he visto a mis tres hermanos y a mi madre llorar a la vez a traves de mis lagrimas, palabras como cateter, triple baipás, epidural, ahora tienen sentido para mi y los mios. He superado mi fobia a los hospitales a base de dormir en ellos, ha cambiado mi forma de mirar a los doctores, ya no son matasanos sino semidioses, ellos si que hacen milagros; incluso creo que algo de mi se quedo en la UCI.

Las "vacaciones" ya se acabarón sin llegar a empezar, pero todo me da igual, en unas horas el Loco volvera a casa, con dos grandes cicatrices y una vida nueva, no veo el momento de verle entrar por la puerta, seguro que rompo a llorar como ahora mismo... mientra imagino ese momento. Nunca le digo lo mucho que le quiero y cuanto lo necesito, (esas cosas no se dicen en mi familia) pero eso va a cambiar, no voy a perder la oportunidad. Este es mi humilde homenaje Loco.